Alguien quería que oyeras algo bueno
Si has llegado hasta aquí, probablemente hayas recibido un correo con unas buenas palabras y sin ningún nombre. No pasa nada raro. Alguien que te conoce pagó para que te lo enviaran y prefirió quedarse en el anonimato.
No podemos decirte quién fue
No es que no queramos: en lo que a ti respecta, no podemos. El anonimato es el producto entero y nunca revelamos quién envía, ni aunque se nos pida. Si quiere que lo sepas, te lo dirá esa persona.
No es una estafa y no hay nada que pulsar
No hay cuenta que crear, ni contraseña, ni nada que pagar, ni ningún enlace que tengas que abrir. Nunca te pedimos nada. Lo único que guardamos es tu dirección de correo, para no repetirte un mensaje que ya has recibido, y no la vendemos ni la compartimos.
Si prefieres no recibir más
Todos los mensajes llevan al final un enlace que los detiene para siempre, tanto de quien te los envía como de cualquier otra persona que lo intente. Es una sola pulsación y sin dar explicaciones. usar la página de baja — hello@moadvice.com.
Si alguna vez un mensaje te ha parecido cualquier cosa menos amabilidad, dínoslo: lo detendremos y miraremos quién lo envió. Aquí el anonimato existe para las buenas palabras, y expulsamos a quien abusa de él.
Alguien pensó en ti. Puede que tú pienses en alguien.
Sin ninguna obligación: puedes cerrar esta pestaña y no pasa nada. Pero si leerlo te ha hecho pensar en alguien a quien le vendría bien lo mismo, así es como se envían casi todos.